La huida de Oumou para escapar de un matrimonio forzoso | La Verdad

Rubén García Bastida · 2026-03-07T21:22:40+01:00

Más de 2.000 mujeres fueron atendidas por Accem en la Región en 2025; muchas de ellas son víctimas de violencia por motivo de género en sus países

Se vio obligada a dejar su trabajo en una entidad bancaria, su casa, su familia y su país para poder seguir siendo dueña de su ... vida. Oumou Sangaré, una mujer originaria de Costa de Marfil que hoy pasea feliz por las calles del centro de Murcia, solo quería ser ella misma, pero en su tierra no podía. Asegura que tuvo una infancia feliz, pero los problemas empezaron en la adolescencia, cuando su homosexualidad partió a la familia en dos.

En Costa de Marfil, formar parte del colectivo LGTBI supone un estigma social que se paga caro, tanto en las calles de la bulliciosa Abiyán, la capital del país donde residía, como en el hogar. «Nos atacan por nuestra orientación, la familia nos rechaza. Hay muchos ataques, mucha violencia», relata en un perfecto castellano que ha adquirido en poco tiempo, sentada en las instalaciones de una de las oficinas que la ONG Accem tiene en Murcia, la entidad que la ha ayudado a tramitar la petición de protección internacional por motivos de género y de orientación sexual.

Su padre, militar y musulmán de profundas convicciones, encargado de llamar al rezo en su mezquita, no toleraba la situación. «Decía que era una maldición», recuerda. Consideraba que la educación y las posibilidades que le había brindado habían sido la causa de que le gustaran las mujeres, y estaba decidido a resolverlo. «Me dijo: 'Es mi culpa por haberte metido en la escuela'», destaca Oumou. «Él creía que eso me había pasado por haberme dado la posibilidad de hablar con gente que pensaba diferente». Para poner fin a lo que él consideraba una vergüenza, tomó una drástica decisión: empujarla a un matrimonio forzoso con el hijo de otra familia.

Ya no hubo vuelta atrás. Aterrorizada ante la posibilidad de la boda y apoyada en secreto por su madre, Oumou ideó una forma de escapar. Huyó a la vecina Ghana, donde esperó tres agónicas semanas hasta contar con el pasaporte para poder viajar.

Con la documentación ya en su poder, voló a París y se subió a un autobús con destino a Alicante. Sabía que su destino final sería España después de consultar en internet una lista de países más abiertos al colectivo LGTBI. «Mi salud mental es lo más importante. Allí no había seguridad ni futuro», confiesa emocionada.

Se trasladó a la Región de Murcia buscando entrar en el sistema de acogida de Accem, que la guía en su proceso de integración.

«Historias como la de Oumou son, lamentablemente, frecuentes entre las usuarias de Accem», explica Nieves Pérez, responsable de fase de acogida en la Región de Murcia.

Solo en la Comunidad, la ONG cuenta con más de 500 plazas de acogida y, durante 2025, atendió a más de 2.000 mujeres. «Muchas de ellas han tenido que abandonar sus países tras sufrir distintas formas de violencia por el hecho de ser mujeres: matrimonios forzosos, mutilación genital femenina, maltrato físico y psicológico o trata, entre otras», subraya Nieves Pérez. A estas violencias se suman, en muchos casos, las que sufren durante el tránsito migratorio, como la trata o las agresiones sexuales.

Gracias a la ONG, los progresos con el idioma y la adaptación de Oumou están siendo rápidos. Realiza un curso de repostería, y ya tiene claro que en su nueva vida quiere tener más contacto humano, abandonar la oficina y trabajar de cara al público. Le gusta la hostelería, pero también valora formarse en idiomas para poder trabajar en el futuro como traductora y ayudar a otras personas migrantes. Tal vez acabe abriendo la puerta a otra mujer que llegue un día buscando una salida para vivir su vida sin violencia.

Source: https://www.laverdad.es/murcia/huida-oumou-escapar-matrimonio-forzoso-20260308212237-nt.html